¿Cómo se vive la Semana Santa en España?

por mali

España es un país muy diverso y prueba de ello es la celebración de algo tan concreto como la Semana Santa. Resulta asombroso comprobar las sonadas diferencias entre las procesiones de Zamora, donde la austeridad y el silencio son la norma, y el ambiente de Sevilla y su más exteriorizada veneración: no es infrecuente que aquí llamen “guapa” a la Virgen, a su paso, ni que aplaudan con entusiasmo el paso de las imágenes que portan a hombros los cofrades. ¡Y ambas celebraciones son igualmente sentidas, por supuesto, la devoción de las gentes no puede medirse por estos signos externos! Como dice el refrán, la procesión va por dentro, pero a cualquier persona ajena a nuestra Cultura le llamaría la atención estos matices tan curiosos, que van con el carácter peculiar de las regiones.

Antes de nada: ¿qué es la Semana Santa y cómo se celebra, cada día?

Es necesario explicar esto un poco debido a que las abuelas, en muchos casos, ya no están entre nosotros para contárnoslo en primera persona. Contrariamente a lo que muchos piensan, la Navidad no es la fiesta religiosa más importante del calendario cristiano: es muy importante celebrar el Nacimiento de Jesús, pero lo es mucho más conmemorar su Pasión o Muerte y Resurrección. Esto es la Semana Santa y las procesiones, como es sabido, sirven para ilustrar todas y cada una de las fases del prendimiento, tortura, crucifixión y Resurrección de Jesús: en realidad, se empieza en el Domingo de Ramos, cuando Jesús llega a Jerusalén en un baño de multitudes, terminando el Domingo siguiente (de Resurrección). El lunes posterior es el de Pascua, la Fiesta sagrada de los Judíos que Jesús iba a celebrar, en Jerusalén, cuando fue arrestado y asesinado, siendo esos días entre medias los que conmemoran los distintos capítulos de ese proceso. Una semana entera de celebraciones en la que destacan estos días importantes:

El Jueves Santo se recuerda la Última Cena con sus discípulos y su detención en el Huerto de los Olivos.

El Viernes Santo, se conmemora la prisión e interrogatorios que sufrebJesús y su tortura. El Vía Crucis conmemora estas estaciones concretas de su sufrimiento, que rematan en su crufixión, muerte y entierro.

El Sábado Santo o de Gloria, también llamado Vigila Pascual, se recuerda esa espera que media entre la muerte de Jesús y su resurrección.

El Domingo de Resurrección o de Pascua se celebra que Jesús vence a la muerte y resucita, luego la Semana Santa termina así en un acontecimiento de alegría y esperanza.

Las procesiones de Semana Santa las organizan hermandades o cofradías. Cada cofradía procesiona en un día, horario e itinerario concreto. La procesión la llevan a cabo varios nazarenos y uno, dos o tres “pasos”, que son las imágenes religiosas que se sitúan en pedestales profusamente adornados. Éstos son portados a hombros por cuadrillas de los llamados costaleros. La importancia de cada hermandad se mide por su tradición, por la calidad y la antigüedad de sus imágenes, pero también por la pericia y devoción del equipo de costaleros y su banda de música. El amante de la Semana Santa atiende los momentos más especiales y busca los recodos que ofrezcan una mejor visión de lo que está sucediendo. Como en toda otra celebración y experiencia de la vida, en Semana Santa los detalles son muy importantes.

Ahora veremos algunos buenos ejemplos de esta antigua tradición en nuestro país.

Zamora: sentimiento, austeridad, silencio y oración

Semana Santa que se remonta al siglo XIII. La antigüedad de sus cofradías va en consonancia con la calidad de sus esculturas, 37 obras de La Pasión entre las que destaca su escultor más activo: Ramón Álvarez. Quien viva esta Semana Santa quedará sorprendido por el sentimiento, la fe y los contrastes de celebración. Las Hermandades Penitenciales desfilan de noche y madrugada, seguidas de cientos de hermanos descalzos, imágenes de diversas iglesias de la ciudad: la luminosidad de las procesiones diurnas es también dramática, conmovedora. Zamora mantiene viejas costumbres, tradiciones y personajes como “el Barandales”, “el Merlú”, la Procesión del Silencio y la Toma del Juramento. Una Semana Santa cargada de bella música sacra y silencio… Ese silencio tan sentido y auténtico del carácter castellano-leonés. Una Semana Santa, en fin, rica en Historia, Cultura, Patrimonio y Espiritualidad.

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La Semana Santa resulta, con diferencia, el acontecimiento religioso y cultural más relevante de la ciudad. No en vano está declarada de Interés Turístico Internacional. Las celebraciones comienzan el Jueves de Pasión, en el traslado del Nazareno de San Frontis, terminando el Domingo de Resurrección. La Semana Santa de Zamora es una de las más importantes de España y atrae a miles de visitantes, en número creciente, para ver el paso de sus cofradías. Durante estos días, las procesiones transcurren por las calles de la ciudad. Y la más destacable es la Procesión del Silencio, el Miércoles Santo, cunado los zamoranos salen a las calles para mostrar su total devoción a la imagen: como su propio nombre indica, el silencio es total pese a lo concurrido de la procesión. Y otro de los momentos más emocionante se produce también en esa noche del Miércoles Santo, cuando los cofrades “de Las Capas Pardas” salen con su paso a la luz de las antochas.

Aparte de lo que es la Semana Santa en sí, Zamora se nos revela como una apuesta segura para cualquier época del año. ¿Por qué no visitarla en temporada baja, también, cuando el Patrimonio Cultural y su Naturaleza circundante nos invitan a ir cuando queramos? Sin duda alguna, una cuidada joya a la orilla del Duero que merece la pena conocer.

¿Posibles inconvenientes? Su Semana Santa es tan espectacular que atrae más gente que la que esta pequeña ciudad puede absorber, por lo que merece la pena reservar con mucha antelación si no queremos quedarnos sin alojamiento.

Sevilla: tradición de una ciudad que se echa a la calle

Ya lo dicen los propios sevillanos: quien no haya visto en Sevilla una buena levantá, no conoce de Sevilla de la misa, la mitad. Y ante la enorme afluencia de gente es importante informarse bien antes de acudir, pues la Semana Santa de esta ciudad es un tremendo espectáculo religioso y cultural que puede intimidar: toda Sevilla se echa a la calle y los hoteles cuelgan muy pronto el cartel de “completo”. Las muchedumbres o “bullas” ocupan casi todo el espacio urbano y esto dificulta la asistencia a las procesiones.

Algunas cofradías realizan recorridos muy largos, con miles de nazarenos, mientras que otras no salen del casco histórico y son más humildes. Hay también procesiones más populares, con un espíritu más festivo, mientras que otras recuerdan a la seriedad recogida de la Semana Santa de Zamora. Como norma general, cuanto más oscura es la túnica de los nazarenos mayor es el signo del duelo, por la Pasión que se está conmemorando, sin perjuicio de que la seriedad y el respeto a los rituales y símbolos religiosos se extiende a todas las cofradías. Las procesiones se suelen realizar en horario de tarde y noche, siendo la hora cumbre el tiempo entre las 19:00 y las 2:00, salvo en la noche de “la madrugá”, cuando la procesión se inicia sobre la 1:00 y termina a media mañana del día siguiente.

Sobre las imágenes, son de destacar las Vírgenes bajo palio con sus mantos bordados. Las más famosas son La Macarena y la Virgen de La Esperanza. Jesús del Gran Poder es la imagen más antigua y su recorrido es complicado, luego resulta un gran desafío para sus esforzados costaleros. Resultan emocionantes las salidas de las iglesias o el paso del Cristo (“el Cachorro”) por el Guadalquivir. El momento más multitudinario es la salida de la Virgen de La Macarena (0:00 del Jueves Santo) de su iglesia.

¿Consejos prácticos? Evitar las calles estrechas y atender las procesiones en las avenidas más anchas. Para una vivencia más intensiva y cercana es muy recomendable el consejo cercano de los propios sevillanos y la persona ideal para preguntar es el llamado “capillita”, un señor vestido de chaqueta y corbata que suele identificarse con algún emblema de su hermandad. Si queremos ver la procesión en una calle estrecha es aconsejable adelantarse a los nazarenos, evitando colocarnos los  cruce de calles. Si llegamos más tarde, aconsejamos seguir al último paso, normalmente el de Virgen. Se puede cruzar una Hermandad en plena calle, pero siempre que el gentío no lo impida y se pida con respeto.

Sevilla empieza a sacar sus pasos a la calle los días previos a la Semana Santa. El viernes y el sábado previos al Domingo de Ramos ofrecen varias procesiones populares, algo más modestas.

Valladolid: Arte Sacro y devoción castellana a escasa distancia de Madrid

La Semana Santa vallisoletana ha sido declarada de Interés Turístico Internacional. Comienza el Viernes de Dolores y finaliza el Domingo de Resurrección, 10 días de procesiones en los que miles de cofrades salen a la calle con fervor, en una sobria pero bellísima tradición. Destacan las imágenes de Juan de Juni o Gregorio Fernández. Podemos admirar este Arte Sacro en cualquier momento del año gracias al Museo Nacional de Escultura, sito en esta histórica ciudad. Grandes escultores firman las imágenes, muy antiguas en gran parte: Gregorio Fernández, Andrés Solanes, Pompeyo Leoni, Bernardo y Francisco del Rincón o Juan de Juni. La ciudad está jalonada de edificios donde se guardan con mimo estos pasos. Iglesias penitenciales como la de Jesús, Vera Cruz y Angustias. Conventos como San Quirce y Santa Julita. Iglesias parroquiales de San Martín, Santa María de la Antigua, Santiago.

Miles de cofrades se agrupan en 20 cofradías, algunas muy antiguas, como “La Vera Cruz”, “La Pasión”, “Las Angustias”, “La Piedad” y “El Nazareno”, fundadas entre los siglos XV y XVI. El periodo cumbre de estas hermandades es el siglo XVIII. Tras una época de abandono, en los años 20, la Semana Santa vallisoletana fue revigorizada por el Arzobispo Gandásegui. La devoción de los fieles vallisoletanos se hace patente en determinados momentos de emoción como “el Rosario del Dolor,el Encuentro” o la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor de Viernes Santo. También es importante el “Sermón de las Siete Palabras”. La Semana Santa de Valladolid fue declarada en 1981 Fiesta de Interés Turístico Internacional, siendo una de las primeras de toda España en conseguirlo.

Al ser un evento tan multitudinario, para disfrutar de la mejor experiencia y en las mejores condiciones posibles, Maliciosa Tour pone a tu disposición su servicio integral de reservas.

Salamanca: devoción en una de las ciudades con más impronta cultural de España

La Semana Santa de Salamanca fue declarada, en el año 2003, Semana Santa de Interés Turístico Internacional. Un título que se debe al trabajo y devoción de miles de salmantinos, que añaden el lado humano a la inherente riqueza artística de las imágenes de la ciudad. ¿Qué decir del bello entorno de su casco histórico, escenario de lujo para casi 10.000 cofrades que se agrupan en dieciséis hermandades para procesionar casi 50 pasos que datan incluso del siglo XV. Algunos de sus autores son Carmona, Benlliure o Carnicero.

Son de resaltar dos momentos, la Ofrenda y el Reconocimiento del Copón. Y dos procesiones: el Descendimiento en el Patio Chico (el viernes, a las 16:00) y El Encuentro en la Plaza Anaya (el domingo, a las 13:00). La más antigua imagen es la del Cristo de las Batallas o el Cristo del Cid, que según la leyenda llevaba consigo El Cid Campeador en sus batallas. Muy interesante el paso por el Puente Romano del Cristo del Amor (el jueves por la tarde).

Cuenca: 25.000 nazarenos portando muy bellos pasos en una ciudad medieval

La Semana Santa es la fiesta de Cuenca por excelencia. Declarada de Interés Turístico Internacional, impresiona por su gran belleza. La celebración de la Semana Santa conquense adquiere un mayor encanto por el Casco Antiguo medieval, un escenario idílico para unas procesiones que muestran todavía una mayor belleza al anochecer. Procesiones que empiezan el Domingo de Ramos con “La Borriquilla”, paso acompañado de palmas y ramas de olivo. Ese día atenderemos también al paso de Nuestra Señora de la Esperanza. El lunes: la Procesión de la Vera Cruz el lunes, el martes la del Perdón y el miércoles la del Silencio. Las jornadas más importantes, como en las demás, son el Jueves Santo y su procesión de La Paz y la Caridad. Y el Viernes Santo, hay tres procesiones: al amanecer la del “Camino del Calvario”, al mediodía, la de “El Calvario” y al atardecer, “el Santo Entierro”. La última procesión es la de “El Resucitado”, el Domingo de Resurrección.

Por su profundo arraigo entre los conquenses, destaca la procesión Camino del Calvario, conocida popularmente como las Turbas, en la madrugada del Viernes Santo. Esta procesión resulta impactante: “las turbas” son personas que actúan representando las burlas de las que fue objeto Jesús en su camino al Monte Gólgota, donde le crucificaron. Como en otras procesiones, contrasta el retoque de tambores y clarines con silencio de otros momentos y el canto del “Miserere”, en la escalinata de la Iglesia de San Felipe Neri. Este año, se cumplen 400 años de este Camino del Calvario o “la Procesión de las Turbas”. La imagen sale a las 5:00 del Viernes Santo desde el Portón de El Salvador y la bajada comienza a las 11:00.

Esperamos que estos consejos os hayan sido de utilidad, sólo es una pequeña introducción de lo que podremos vivir en Semana Santa.

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